Hay veces en las que te quejas de todo, nada te agrada, en especial uno mismo, no te agrada en nada y resulta un tedio mirarte al espejo y ver esos ojos perplejos, vacíos y sin motivación.
Entonces comienzas a buscar motivaciones, en viejos recuerdos, en videos o música, imitas de vez en cuando a alguien que admiras, imitas a alguien a quien todos admiran, y no por que no te aceptes sino por que olvidaste como eras, tantos días de silencio, tanto tiempo sin práctica provoca eso, olvidas quien eras, cómo eras y te transformas en algo que vaga de aquí a allá sin ideas claras, en un estado constante de inseguridad e inestable personalidad. Te enojas por lo innecesario y dejas pasar lo peor, por que ya no sabes que es lo bueno o lo malo y terminas transformándote en algo que no conocías ni te agrada. Intento recordar como era antes, como concluía mis pensamientos o mi personalidad, pero nada, es seguir caminos ciegos sin resultado alguno. Recuerdo que hasta habían personas que decían admirarme ¿que loco, no?, recuerdo que me imitaban y me decían que querían ser como yo... Y cómo era yo? no lo se, realmente era así, o eran personas que estaban demasiado perdidas como para saberlo? realmente no lo se, como dije antes, ya nada se de mi o del mundo...
Ahora sólo soy alguien demasiado disperso como para concluir nada, si lo único que se aclara en mi mente es el miedo, miedo a perderlo todo, miedo a avanzar y no saber que hacer, miedo a salir de casa y perder lo poco que en ella me queda, ¿por que tanto miedo? es como si mi día se basara en miedo, a todo y a todos, hasta de mi. Es un carajo el miedo a vivir, pero puede ocurrir, puede tomarte y tumbarte y comienzas a escribir estas tonterillas, por que el miedo es mas de lo que uno cree, es casi un tipo de personalidad, es un perfil venero y hostil, poco productivo y mas bien destructivo y torpe, por que el miedoso no quiere destruir, pero es tan torpe que tumba todo a su paso y luego huye despavorido sin saber que hacer. Ese es el miedo, eso soy ahora un manojo de miedos irracionales, sin pies ni cabeza, y cada día más callada e inútil, torpe y sonsa, sin sentido en las palabras o acciones. Vacía, con el alma ausente casi que hasta me cuesta querer, me cuesta creer en que puedo amar o cuidar, como si era otro el que hacia el trabajo, no yo. Vacía, al final vacía.
1 comentario:
...miedo a perderlo todo.... ¿porque nos esforzamos en seguir esa senda?como si estuviermaos contratados para equivocarnos ..... me considero el mas miedoso pero tambien me considero el menos cobarde...
Publicar un comentario