sábado, 15 de octubre de 2011

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Hubieron tiempos de paz, tiempos de gloria, alegría y regocijo, hubo tiempos de tedio y poco interés por todo, hubo guerra, hambruna, sequía, tristeza y demasiados pesares como para sentirse capaz de seguir... Hubo una historia llena de matices y versiones que se contraponen constantemente, por que la intensidad de los hechos nos destruyo la cabeza dejando como prioridad las versiones a conveniencia antes que la verdad incondicional, hoy somos oportunistas del dolor y tristes testigos de nuestra falta de vergüenza a la hora de ser honestos incluso con nuestra propia almohada, por que hasta las mentiras preferimos perfeccionar al máximo antes que aprender a ser humildes con nuestras realidades, y mostrarlas sin que ello represente nuestro degrado social. Somos ánimas del convencionalismo y la falta de imaginación, quizás el fin del mundo llegó antes de lo que la gente presumió, sólo que ningún programa de farándula lo mostró...